viernes, 2 de agosto de 2013

Ciclos naturales

Una ley natural: "Cuando una población de una determinada especie agota el medio en el que vive sufre una reducción de su número de individuos hasta alcanzar de nuevo el equilibrio. En casos extremos puede llegar a extinguirse".

Si esta máxima la aplicamos a la especie humana podemos sospechar que la actual crisis que está llevando al desempleo a más del 50% de la juventud de la cuenca mediterránea (Egipto, Túnez, España, Grecia, ...), acarreará inevitablemente una reducción de la natalidad y un aumento de la emigración.

Si a esto sumamos que los ajustes presupuestarios provocan una reducción de la atención social y sanitaria, la longevidad se verá también reducida.

Pero, ¿es este sombrío futuro evitable? ¿hemos alcanzado los límites del crecimiento? ¿o la riqueza no está bien distribuida?

Es posible que las respuestas a estas preguntas no sean un sí o un no categórico, sino, más bien, que se dé una mezcla entre el agotamiento del ecosistema (contaminación, falta de agua potable en muchos paises, cénit de producción de muchas materias primas) y un injusto sistema ecónomico, que prima el beneficio sobre la felicidad (las diferencias entre ricos y pobres nunca en la historia han sido tan grandes).

Un mensaje para el optimismo. En grandes vicisitudes la natural cooperación entre humanos siempre nos ha salvado de la extinción, ¿acaso no superaron nuestros antepasados varias glaciaciones con éxito y sobrevivieron durante miles de años en la sabana africana entre leones y leopardos?

lunes, 6 de mayo de 2013

Carta abierta a un ciudadano alemán

Estimado conciudadano:

Si me permite llamarlo así, ya que yo me creí aquello de que todos somos europeos. Le escribo para informarle que va a perder sus ahorros. Sí, como está leyendo, va a perder sus ahorros. Usted decidió dejar su plan de pensiones en manos de irresponsables cuyo único objetivo era maximizar sus beneficios, no los suyos de usted, si nos los de él. Para ello invirtió todo su dinero en financiar la construcción de millones, sí millones, de viviendas en España. Por desgracia para ambos esta situación era insostenible y los españoles vamos a pagar muy caro habernos gastado el dinero que nos prestaron en consumo y no en medios de producción.

Estamos perdiendo nuestros trabajos, nuestras casas y, en algunos casos, hasta nuestras vidas. Pero ninguno de los dos somos responsables de la situación. Quienes manejaban sus fondos de pensiones minusvaloraron el riesgo de prestar dinero a unos manirrotos como los españoles y ahora no van a recuperar su dinero, mientras que a nosotros nos van dejan en la más absoluta de las miserias.

Para terminar, en estos momentos tan difíciles para ambos, le pido comprensión y que dirija su ira hacia su gestor de inversiones y no hacia nosotros, pobres ilusos deslumbrados por el brillo del euro. Maldito sea el día en que le compramos el BMW con el dinero que nos prestaron, en lugar de construir una fábrica de coches de lujo para hacerles la competencia.

Un afectuoso saludo.

lunes, 4 de marzo de 2013

Esperanza

Dos pueblos del sur, Italia y Portugal, empiezan a mostrar el camino de la esperanza.

La victoria de los "grillini" en Italia y las masivas manifestaciones de los portugueses están mandando un mensaje claro a los tecnócratas de Bruselas. El camino de la mal llamada austeridad nos está conduciendo al abismo y no estamos dispuestos a seguir.

El ‘virus’ de Beppe Grillo amenaza con contagiar Europa

Portugal grita un multitudinario basta a la política de austeridad

miércoles, 3 de octubre de 2012

España se disuelve

Estamos asistiendo a un momento histórico de la magnitud del matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, más conocidos como los Reyes Católicos. Fue en ese tiempo cuando nació lo actualmente se conoce como el Reino de España.

La realidad parece evidenciar que España ya no es un proyecto viable. La deuda contraida con los bancos europeos está obligando, por un lado a ceder la competencia más importante de la que dispone un pueblo, como es la decidir en que se gasta el rendimiento de su trabajo, o lo que es lo mismo, cuántos impuestos pagamos y a qué se van a dedicar, a unos tecnócratas en Bruselas. Los bancos europeos quieren recuperar el dinero que nos prestaron para hormigonar nuestras costas y nuestras ciudades y el "Rescate de España" sólo tiene ese objetivo. Que no nos engañe la semántica. Los españoles, como los griegos o los portugueses, y más tarde italianos y franceses, trabajaremos a partir de ahora para pagar una deuda perpetua, como durante décadas lo han hecho africanos y latinoamericanos.

Y por otro lado las regiones que históricamente se han considerado naciones, como son Cataluña y Euskadi, caminan hacia la segregación, ya no quieren seguir contribuyendo al proyecto español.

El sueño de Isabel y Fernando se desvanece, salvo que los ciudadanos decidamos ver más allá de las fronteras y reclamemos otra Europa, porque otro mundo es posible. Un mundo más solidario y más cooperativo, en el que la avaricia vuelva a ser considerado algo deleznable.

viernes, 21 de septiembre de 2012

La normalidad

Una tarde noche de la semana pasada me crucé con un señor bien vestido, de mediada edad, que arrastraba el armazón metálico de un carro de la compra y la mitad de un palo de escoba. Se dirigía hacia unos contenedores de basura. Cuando hace cuatro años empezó la crisis me sorprendía ver como cada noche un mismo grupo de orondas mujeres vestidas con pijamas de felpa y batas aguardaban a la puerta del supermercado que hay bajo mi oficina a que sacaran los productos caducados. Lo que me sorprendió la otra tarde fue que la imagen de este señor ya ha pasado a formar parte de la normalidad y que ya no suscita la curiosidad.


sábado, 16 de junio de 2012

Los morosos de la comunidad

Suelo asitir a las reuniones de mi comunidad de vecinos y uno de los puntos de la reunión siempre es la morosidad. Tenemos uno que jamás ha pagado y al que se le va reclamar por la vía judicial si hiciera falta. Se preguntarán, ¿y a cuento de qué nos cuenta esto? Pues bien, quisiera establecer un paralelismo entre los morosos de las comunidades de vecinos y los defraudadores a la Hacienda pública del reino de España.

Por culpa de los morosos de mi comunidad, los que sí pagamos tenemos que aportar más para que se limpie la escalera, haya luz en los rellanos, funcione el ascensor, etc. A este tipo de gente como mínimo se le retira el saludo y se le mira mal, y algunos vecinos hasta se atreven a increparle llamándole moroso en su cara. Hasta aquí todo parece lógico, ¿no? Veamos lo que sucede con Hacienda.

Por culpa de los evasores de impuestos de este país la deuda pública española no deja de crecer desde el comienzo de la crisis y empiezan a recortarnos servicios y a subirnos los impuestos. Entonces, ¿por qué admiramos tanto a los que van por ahí presumiendo de que no pagan al fisco?

La evasión fiscal en España sufragaría el saneamiento de los activos tóxicos de la banca

La próxima vez que alguien les pregunte, ¿con IVA o sin IVA? Acuérdense del ascensor de su comunidad.

domingo, 27 de mayo de 2012

Carta abierta a D. Rodrigo Rato



Estimado Sr. Rato:

Nadie mejor que usted como ejemplo de la situación económica actual de España.

Cuando fue usted nombrado ministro de Economía del primer gobierno del PP, allá por 1996, le tocó lidiar con la salida de la crisis de los 90s. La verdad es que lo tubo bastante fácil. La coyuntura internacional era favorable, todo el mundo crecía, había grandes empresas públicas españolas, y rentables, que vender y con las que disminuir el décifit. Gracias a su gran gestión, España entró en el euro. Por aquel entonces nada sabíamos de primas de riesgo, ni de CDS, ni de recortes, aunque yo, personalmente sí sufrí uno. Mi beca por estudios universitarios se vió reducida a la mitad en mi segundo año de estudios. Yo no he sido precisamente un estudiante torpe. No repetí jamás una asignatura y fui el tercero de mi promoción. En un país normal habría sido investigador, pero el mega salario que ofrecían, de 500 € al mes, no despertó en mi la vocación. Me dediqué al ladrillo, que es lo que estaba de moda.

Pasó el tiempo, España iba bien, que digo bien, requetebien. Eso sí, los salarios reales no aumentaron, pero había crédito a mansalva para todos gracias la euro. Todo gracias a su gestión. Por el camino aprobaron la ley de que todo el suelo patrio era especulable, perdón, un lapsus, susceptible de ser urbanizable, salvo que estuviese protegido. Y aquí empezó el milagro español. Los bancos europeos prestaron los fondos de sus planes de pensiones a los bancos españoles para hormigonar toda España a un ritmo como jamás se había visto antes. Esto lo hemos sabido después. Entonces ibas al banco, pedías para una hipoteca y salías con dinero para la casa, el coche de lujo, los muebles y hasta unas vacaciones en el Caribe. Ahora vas y son ellos los que te piden dinero.

El culmen de su carrera llegó cuando, tras no ser elegido por el Sr. Aznar como su sucesor, lo nombraron presidente del FMI.
Al tiempo dimitió y sus correligionarios del PP de Madrid lo pusieron al frente de Cajamadrid, transformada después, ya en plena crisis, en Bankia. El cuarto banco de España que acaba de quebrar y del cual, ahora, todos los españoles vamos a ser accionistas, aunque no vamos a ver ni un duro de las plusvalías que genere.

Hace unos días, esos mismos correligionarios le abrieron la puerta hacia el retiro. Aún no sé si será nombrado consejero de alguna multinacional como premio a su larga y exitosa carrera profesional o no, pero le deseo la mayor de la suertes, aunque no creo que la necesite, con lo que se lleva de indemnización y lo que haya logrado ahorrar seguro que se puede vivir holgadamente.

Por desgracia la mayoría de sus conciudadanos estamos condenados a la pobreza por su política económica de finales de los 90s y principios de los 2000s. Usted representa el fracaso de un país, de nuestro país.

Atentamente,

Un ciudadano.